Hórmesis – Lic. Unrrein Diego

Nutrición, psicología y ejercicio en su justa medida.

¿Por qué no bajo de peso?

Lo principal que hay que tener en cuenta al realizar un plan de alimentación es que no se va a llegar al objetivo en una semana o pocos días. Es una habilidad que requiere práctica y una buena instrucción, como por ejemplo aprender a manejar.

Tambien hay que aceptar que a veces se va a sentir frustración al no haber cambios o al recuperar peso. Pero con el tiempo se volverá más facil y se tendrá éxito, siempre y cuando no renunciemos hacia nuestro objetivo.

Un error común es subestimar las calorías al subestimar la cantidad consumida, también puede suceder al comer mentalizando que ese bocado de más no se va a notar en la balanza, pero al repetir esa costumbre es lo que va acumulando el total de calorías consumidas.

En el caso contrario, sucede que se sobrestimar la actividad fisica, no vamos a lograr reducir nuestra grasa corporal si nos matamos un día en el gimnasio o en la bicicleta pero el resto de la semana reemplazamos ese tiempo sentados mientras podríamos ocupar ese tiempo en movimiento.

Estamos hechos para caminar varias horas por día, además de ejercicios de fuerza, recordando que consumimos alimentos que hace miles de años no existían y hoy son los que nos causan enfermedades metabólicas. Estamos en una época en que los alimentos que te tientan y te llevan a consumir más cantidad (algunos de ellos aunque ya estemos llenos) se venden en mayor parte de los que deberíamos consumir para no enfermarnos. ¿Cuándo viste una publicidad de frutas o verduras?

El desorden de horarios es otro tema, debatiendo con un amigo sobre el tema mencionamos que hay varios estudios que estudian el tiempo y cantidad de las comidas. Un estudio dice que haciendo 2 comidas al día se pierde peso “mejor” que haciendo 6 comidas (1). Mi punto de vista es que esto puede funcionar en algunas personas, ya que hay pacientes que subían de peso porque hacian una o dos comidas al día, pero al reacomodar su alimentación en más comidas podían llegar a su peso ideal. La explicación para esto es que la restricción alimentaria durante el día las llevaba a no controlarse en la cantidad en sus momentos que se sentaban a comer. Comían más rápidamente y en mayor cantidad ya que las señales de saciedad llegaban al cerebro cuando ya habian terminado el segundo o tercer plato.

Hay que considerar el descanso adecuado, si no dormimos bien se disparan los valores de grelina (hormona que estimula el apetito) y las preferencias por los carbohidratos, al sentir cansancio por el sueño tendemos a consumir este sustrato para compensar la falta de energía. Además aumenta el cortisol ( la hormona del estrés) que de por sí nos hace aumentar de peso.

 

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Esta entrada fue publicada en 31/07/2014 por en Estudios científicos, Obesidad y etiquetada con , , , , , , , , , , , , , , .
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