Hórmesis – Lic. Unrrein Diego

Nutrición, psicología y ejercicio en su justa medida.

Entonces… ¿qué desayunamos?

A lo largo de la historia las investigaciones científicas nos han publicado sugerencias nutricionales que al poco tiempo van siendo desengañadas. También hay estudios que nos han ocultado por no tener suficiente sustento científico, no es rentable para la industria farmaco/alimentaria o porque son contrarias a las costumbres y tradiciones alimentarias comunes. Por ejemplo, el caso del colesterol, se aconseja (por varios estudios científicos, claro) que se reduzca su consumo si usted posee hipercolesterolemia. Ahora se descubrió que el culpable es el consumo excesivo de macronutrientes en general en especial de carbohidratos, además que las estatinas no sirven y empeoran la enfermedad (1).

En un estudio se encontró que en un grupo de pacientes con peso normal y otro de obesos, el consumo de un desayuno bajo en calorías (134 kcal aprox) se relacionó con un consumo bajo de calorías en el total del día. En cambio el desayuno con un nivel más elevado de calorías (559 aprox) determinó un consumo diario más alto que el otro grupo (2).

Una revisión de simposio concluyó que saltear el desayuno se relaciona con malos hábitos alimentarios y aumento del apetito (por eso debe ser que se vincula con un mayor consumo de calorías) llevando a un incremento del peso corporal, mayor riesgo de diabetes y enfermedades coronarias. También que desayunar mejora el rendimiento escolar y el aprendizaje en niños (3).

Un estudio que evaluó en un grupo de 9 hombres que realizaron aleatoriamente una dieta normal en calorías y otra restringida (-750 kcal), con o sin aumento de la cantidad de proteína (0.8 o 1.6 g/kg día respectivamente). encontró que un desayuno alto en proteína produce un efecto de saciedad sotenido durante el día si se realiza un plan restringido en calorías diarias (4).

En un estudio realizado en niños, halló que los que consumían el desayuno en la escuela tenían una ingesta más alta de calorías diarias. No encontró diferencias entre el grupo que no desayunó y el que lo hizo en su casa con respecto a la ingesta diaria, pero el grupo que no desayunó no cubrió con los 2/3 del consumo recomendado de vitaminas y minerales. Los no desayunadores no consumieron más cantidad en las otras comidas. Lo importante de este estudio es cómo modificó el hábito de desayunar en la calidad de los alimentos consumidos durante el resto del día (5).

En esta corta revisión, se puede decir que lo ideal es desayunar siempre incluyendo alimentos que aporten saciedad como proteínas y fibra, ya que como se vió en el estudio antes mencionado (4) la inclusión de un desayuno alto en proteína (aprox 30 gramos) aporta más saciedad durante el día. La fibra es recomendada porque además de dar más volumen a la dieta enlentece el vaciado gástrico. También podríamos incluir huevos (6) y carbohidratos de absorción lenta (pan integral, avena, cereales integrales) (7).

Con respecto al aporte de calorías del desayuno, depende de nuestro plan si es para subir, mantener o bajar de peso. Acorde a eso vamos a modificar el consumo de calorías en cada comida.

 

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Esta entrada fue publicada en 28/03/2014 por en Estudios científicos y etiquetada con , , , .
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