Hórmesis – Lic. Unrrein Diego

Nutrición, psicología y ejercicio en su justa medida.

El suero lácteo contrarrestra (sólo un poco) el efecto de reducción de crecimiento del alcohol

Si se toma alcohol después de una sesión de entrenamiento, éste empeora el poceso anabólico del ejercicio. Beber un batido de proteínas después de la sesión de entrenamiento reduce este daño, pero no por completo.  Dicho por los científicos del deporte australianos de la Universidad RMIT.

Si se toma alcohol después de hacer el entrenamiento con pesas, los músculos necesitan más tiempo para recuperarse. Eso es en parte porque el alcohol desactiva la testosterona.

Método: En un estudio de diseño aleatorio, 8 hombres entrenados completaron tres pruebas experimentales que comprenden el ejercicio de resistencia (8 × 5 repeticiones de extensión de piernas, el 80% de 1 repetición máxima), seguido de continuo (30 min, potencia pico 63% (PPO)) e intervalos de alta intensidad (10 × 30 s, 110% PPO) en ciclos. Inmediatamente y 4 h después del ejercicio, los atletas consumieron 500 ml de proteína de suero (25 g; PRO), alcohol (1.5 g · kg de masa corporal, 12 ± 2 de una bebida estándar) co-ingerido con la proteína (ALC -PRO), o un equivalente de energía con hidratos de carbono también con alcohol (25 g de maltodextrina; ALC-CHO). Los sujetos también consumieron una comida CHO (1,5 g CHO · kg de masa corporal) 2 h después del ejercicio. Se tomaron biopsias musculares en reposo, 2 y 8 h después del ejercicio.

Resultados: La concentración de alcohol en sangre se elevó por encima de la línea de base con ALC-CHO y ALC-PRO a lo largo de la recuperación (P <0,05). La fosforilación de mTOR 2 horas después del ejercicio fue mayor con PRO en comparación con ALC-PRO y ALC-CHO (P <0,05), mientras que p70S6K fosforilación fue mayor 2 h post-ejercicio con ALC-PRO y PRO en comparación con ALC-CHO (P <0,05). Cambio de MPS aumentaron por encima de resto para todas las condiciones (~ 29-109%, P <0,05). Sin embargo, en comparación con PRO, hubo una reducción jerárquica en la tasa de síntesis de proteínas miofibrilares (MPS) con ALC-PRO (24%, P <0,05) y con ALC-CHO (37%, P <0,05).

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El consumo de alcohol después del consumo tuvo prácticamente ningún efecto sobre la cantidad de aminoácidos que llegaron a las células musculares. Lo que sí hizo fue reducir la actividad de las moléculas de señalización anabólica como mTOR y de la proteína p70S6K (principal marcador de crecimiento muscular) en las células musculares.

La conclusión de todo esto: El consumo de alcohol reduce la tasa de síntesis de proteínas miofibrilares (MPS) después de una sesión de ejercicio, incluso cuando se co-ingiere con las proteínas. La ingestión de alcohol suprime la respuesta anabólica en el músculo esquelético y por lo tanto puede afectar la recuperación y la adaptación al entrenamiento y/o el rendimiento posterior.

Fuente: http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/24533082

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Esta entrada fue publicada en 10/03/2014 por en Estudios científicos y etiquetada con , , .
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